si me dejas, yo te limpio suavemente con mis manos de todo mal pensamiento que habita en la calle; si me dejas, yo te recojo cada vez que te pierdas en las noches tristes... y tu me recoges y limpias el cuarto... como premio un beso y un abrazo bien fuerte, para impedir que te me escapes... y las caricas que te haré hasta que te duermas para luego velar tu sueño bajo la luz de una luna llena.